APRENDE A USAR TU CÁMARA REFLEX: 3 PARTE-DIAFRAGMA

Actualizado: ene 8


En este capítulo nos toca hablar del diafragma y su modo de disparo con prioridad semiautomático.


En el anterior capítulo, el número 2 hablamos del obturador, que si nos acordamos, está en el cuerpo de la cámara e incide sobre la luz que entra en el sensor de nuestra cámara, de hecho el obturador es la última barrera que se encuentra la luz, antes de impactar en el sensor de nuestra cámara.


El diafragma por contra, no lo encontramos en el cuerpo de la cámara sino que se ubica en el objetivo o lente. Su función es al igual que el obturador, regular la cantidad de luz que llega a nuestra cámara, pero en este caso actúa de forma diferente y tiene también otras repercusiones técnicas y artísticas que ahora os explicaré.


El diafragma, como podéis ver, son una especie de láminas en forma circular, que se abren o cierran en función de la luz que queramos dejar pasar, para que entendáis la diferencia entre diafragma y obturador, el diafragma sería nuestro grifo de agua, que si lo abrimos al máximo, sale mucha agua y por contra si el grifo lo abrimos poco, este tendrá un caudal mucho menor. En cambio usando esta analogía, el obturador sería la llave de paso, haciendo que durante el momento que la tenga abierta, entre todo el agua, siendo más o menos en función de la apertura que le haya dado al grifo, que obviamente sería el diafragma.


El símbolo en nuestras cámaras correspondiente al diafragma lo encontraréis con sa sigla “f”, por ejemplo f/1.4, f1/8, f2.5, etc…. estos números son muy sencillos, solo tenéis que aprenderos que contra menos número, el diafragma está más abierto, y por tanto, entra más luz a nuestra cámara. Si por contra el número f es más alto, por ejemplo f/18, quiere decir que el diafragma está más cerrado, dejando entrar menos luz.

Cada objetivo tiene un rango de “f” distinto, siendo más caros los objetivos que tengan la “f” más pequeña, ya que son objetivos más luminosos, esto quiere decir, que si estamos en una situación con poca luz, si tenemos un objetivo que nos permite abrir el diafragma a f/1.4 tendrá mucho mas luz que otro que por ejemplo solo nos dejara abrir como máximo a f/3.2, pudiendo exponer mejor o peor la fotografía. Siempre os recomiendo que compréis objetivos lo más luminosos posibles (con rango de “f” más bajo) ya que os permitirá realizar mejores fotografías en situaciones complejas.


Al igual que el obturador, el diafragma también tiene unas repercusiones en el momento que lo usemos muy abierto o muy cerrado, en este caso las repercusiones afectan a lo que llamamos “profundidad de campo”

La profundidad de campo para que lo entendáis y explicado muy rápido, sería la parte enfocada de nuestra imagen. Por ejemplo, muchos de vosotros veréis fotografías como esta, en la que el sujeto se ve enfocado, pero todo lo de atrás aparece totalmente desenfocado, en esta imagen estaríamos hablando que tenemos poca profundidad de campo, y esto se consigue abriendo al máximo nuestro diafragma, por tanto si tenemos un diafragma que abre a f/2 por ejemplo, cuando enfoquemos pulsando nuestro disparador hasta la mitad, si el sujeto que enfocamos está cerca, todo lo que tenga detrás aparecerá desenfocado, por tanto con poca profundidad de campo.


En la situación contraria, contra más cerremos nuestro diafragma, por ejemplo a f/16, esto afectará también a la profundidad de campo per de manera inversa, ya que prácticamente todo lo que tengamos en nuestra imagen aparecerá enfocado.


Dicho esto, os pongo dos ejemplos muy claros de cuando usar un diafragma abierto (poca profundidad de campo) o uno cerrado (mucha profundidad de campo). Si vamos a hacer un retrato, para que toda nuestra atención se centre en el sujeto a fotografiar, usaremos un diafragma abierto y de esta manera, lo que quede por detrás del sujeto aparecerá desenfocado, centrando por tanto nuestra atención en el sujeto a retratar.


Un ejemplo inverso, sería si queremos hacer una fotografía de un paisaje, en la que nos interesa que todo aparezca totalmente enfocado, en este caso nos tocaría cerrar el diafragma para tener mucha profundidad de campo.


Dicho esto, y supongo que habiendo quedado claro que es el diafragma, ahora me toca explicaros que si os acordáis del capítulo 2 en el que expliqué que nuestra cámara nos da a través del exposímetro la pista de cuando nuestra fotografía está bien expuesta, o sea en el número 0, depende que apertura de diafragma usemos, esta incidirá en la velocidad de obturación. Por ejemplo, si nosotros abrimos mucho el diafragma, por que queremos obtener poca profundidad de campo, pensar que entrará mucha luz en la cámara, para que nuestro exposímetro no quede a la derecha del todo y por tanto la fotografía salga quemada, tenderemos que subir nuestra velocidad de obturación (la llave de paso) para que entre menos luz y quede regulada al número 0 de nuestro exposímetro, o sea que tengamos una foto bien expuesta.


Acordaros que si teníamos una velocidad de obturación alta, las cortinillas del obturador se abren y cierran más rápido, dejando por tanto entrar menos luz a nuestro sensor.


En cambio el efecto contrario, si cerramos mucho el diafragma para que nuestra fotografía quede toda enfocada, al dejar entrar menos luz a través de nuestro diafragma, debemos hacer el efecto contrario con nuestro obturador, o sea bajar la velocidad de obturación para que las cortinillas estén más rato abiertas y por tanto entre más luz.


Si os fijáis con esto que acabo de explicar, para que una fotografía salga bien expuesta, siempre tendrá incidencia en el obturador la apertura de diafragma que usemos y viceversa, por tanto usando el modo manual de la cámara deberemos ser nosotros quien regulemos estas dos herramientas para exponer correctamente nuestra fotografía.


Pero, al igual que el obturador, tal y como hablamos en el anterior capítulo, tiene su modo “semiautomático” de disparo que es la letra “S” (en nikon), el diafragma también posee su modo de prioridad semiautomático “A” (en nikon) que nos ayudará a solo tener que prestar atención a la apertura de diafragma que nosotros queramos, y de manera automática la cámara regulará el resto de parámetros para que tengamos una correcta exposición.


Por tanto, cuando podríamos usar el modo semiautomático de prioridad a la apertura?, muy sencillo, tal y como os he dicho antes, si queremos hacer un retrato y solo queremos preocuparnos de tener un diafragma abierto, para tener poca profundidad de campo y que el resto de la fotografía aparezca desenfocada, usaremos este modo del dial y solo deberemos de decirle a la cámara que queremos usar por ejemplo un f/2, el resto de parámetros será la cámara quien los ponga, por tanto ayudándonos en no tener que pensar nada más.


Espero que os haya quedado claro el concepto de diafragma en fotografía y recordaros que estoy a vuestra disposición para cualquier duda o consulta al respecto. Nos vemos en el próximo capítulo.



135 vistas

Contacta conmigo

para dudas, proyectos, presupuestos
  • White Twitter Icon
  • White Facebook Icon
  • White YouTube Icon
  • White Instagram Icon

Copyright © Ruben Gabelli. Todos los derechos reservados